Osvaldo tiene una pesadilla. Es un niño nuevamente; todavía puede correr. Cuando despierta, abre los ojos lentamente, a pesar del horror. Hilda apaga el despertador, que al fin y al cabo está amparado en su mesita de luz, y va al baño. Osvaldo reclina sus 155 kilos y tarda en encontrar el on del control remoto. Pone el noticiero de siempre. Se cayó una avioneta en Polonia: 8 muertos. Hilda quiere saber si está como para estrenar el saquito camel que se compró ayer domingo. 17 grados, parcialmente nublado; con resolana, bah. La conductora del noticiero sonríe. Osvaldo dice que sí.
domingo, septiembre 24, 2006
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4 comentarios:
Tus cuntos cortos me motivan ...
Nota mntal para mi: Seguir a full con el Gym ( aunque por suerte no tendre nunca una hilda rompebolas.
Por lo visto Osvaldo hace en sus sueños todo aquello que no puede hacer a causa de sus 155 kilos.
Triiste
NO me quiero casar, y usted?
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